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"Sweet Land", Mejor Ópera Nueva para MCANA.

La Asociación de Críticos de Música de Norteamérica ha anunciado, a través de su periódico en Internet Classical Voice North America, el título de la ópera ganadora del galardón anual que conceden a la Mejor Ópera Nueva, que este año ha recaído en Sweet Land. Compuesta por la compositora chino-estadounidense Du Yun y el compositor estadounidense de la etnia navajo (y músico ruidista y electrónico) Raven Chacon la ópera se estrenó el 29 de febrero de 2020 en el Parque Histórico Estatal de Los Ángeles y tuvo que ser abruptamente cancelada por culpa del covid-19. El equipo creativo reaccionó rápidamente y convirtió la ópera en capítulos audiovisuales, tal y como puede verse actualmente en Internet a través de la web de la productora The Industry, que publicará el álbum el 24 de septiembre.
La ópera explora el origen de Estados Unidos e inventa el mito elemental de Anfitriones y Los Que Llegan. Mientras el paisaje natural y los innegables restos de la industrialización permanecen en silencio, la propia tierra se convierte en personaje central, un crudo alivio para el mundo fantástico de un lugar imaginario llamado Sweet Land.

The Music Critics Association of North America has announced, via its online journal Classical Voice North America, the title of the winner of its annual award for Best New Opera, which this year went to Sweet Land. Composed by Chinese-American composer Du Yun and Navajo-American composer (and noise and electronic musician) Raven Chacon, the opera premiered on 29 February 2020 at the LA State Historic Park and had to be abruptly cancelled due to covid-19. The creative team reacted quickly and turned the opera into audio-visual chapters, as can currently be seen on the Internet through the website of the production company The Industry, that will publish the album on September 24th.
Sweet Land explores the myths surrounding America’s origins by inventing a new, elemental myth of Hosts and Arrivals. As the natural landscape and the undeniable remnants of industrialization stood in silence, the land itself was a central character, stark relief to the fantastical world of an imaginary place called Sweet Land.